jueves, 28 de enero de 2010

El Sexismo: Una enfermedad endémica.




La humanidad ha mantenido diversos tipos de formas en las que basa su vida y proyecta su futuro.


En un comienzo, las sociedades tribales eran matriarcales y en ellas reinaba la igualdad y armonía femenina, y estos fueron los cimientos de la interrelación entre las mujeres y los hombres hasta que la forma organizativa se vio invadida por la imposición guerrera y cazadora de los hombres y la matria sucumbió ante la fuerza del cambio para transformarse en una sociedad Patriarcal, en la que el la figura masculina era el centro del universo, delegando a la mujer a un estatus de mercancía y olvidando completamente el antiguo régimen.

A lo largo de la historia, múltiples han sido los registros de la literatura e historiografía que han dado cuenta de esto; mujeres que perdieron su vida al ser sorprendidas entre las aulas del saber, o por el simple hecho de saber leer o por decir sus pensamientos contra la autoridad y tiranía hegemónica del hombre, ya que esto era considerado un imposible y por lo tanto se debía sacrificar a las desadaptadas para mantener el monopolio de la información, y por lo tanto, del poder. Pero esto no sólo se puede encontrar en los libros y textos, sino que se puede evidenciar en el relato oral de millones de mujeres, y es más, en la simple observación de las formas y conductas sociales del mundo de nuestros días.

El machismo y la ignorancia han de ser eliminados y desplazados de nuestra sociedad, ya que producen la discriminación y el sexismo, junto con todas las conductas inducidas para que exista la alienación, las diferencias por géneros sin complementarnos y las formas corruptas de convivencias que provocan la explotación de algunos y algunas por sobre otras y otros. Desde la sala de clases, la educación debe trabajar por este cambio, cómo lo dice Martha Gutiérrez Álvarez (2006) “La educación formal es una de las herramientas fundamentales para reproducir o corregir las desigualdades, por ello el aula constituye el espacio donde se aprenden, perpetúan o transforman las relaciones sociales entre los hombres y las mujeres”.
Comprendemos entonces que la educación es una de las vías para acabar con la ignorancia, ya que según Emma Goldman (1893) “es el elemento más violento es la ignorancia”. En este sentido es labor de todos y todas trabajar por una educación que abra las sendas de la justicia y la igualdad social, sin bifurcaciones ni cercos que impidan el avance de la humanidad. Además nos indica que “Si el amor no sabe cómo dar y recibir sin restricciones, no es amor, sino una transacción que nunca deja de insistir en más o menos”. El amor es el pilar fundamental para superar cualquier tipo de barreras ya que es al entrega desinteresada de nosotros mismos para ayudar a los y las demás.

Cierro estas líneas citando nuevamente a Goldman, realizando un llamado a la reflexión ya que nos señala que “Cuando se socave la mentira patriótica, se despejará el camino de la gran estructura en donde todos y todas estarán unidos como una hermandad universal y una sociedad verdaderamente libre”.

lunes, 19 de octubre de 2009

viernes, 16 de octubre de 2009

Ensayo:

Los Nativos Digitales.


Antiguamente, las discusiones se mantenían en buscar las propuestas adecuadas para alfabetizar a la mayor cantidad de gente, puesto que un individuo que puede expresar sus ideas de múltiples formas potencia al colectivo hacia un mejor esplendor, y si lo hace de manera escrita, y se informa por medio de las letras, puede conjugar de mejor manera su pensamiento con el de otros. Por medio de la escolarización, la educación institucional y las proposiciones informales, muchos emprendieron la ardua labor de abrir el conocimiento escrito hacia quienes hasta ese momento no lo dominaban por la ausencia del manejo de los códigos que eran privativos por quienes ejercían el control social. A pesar de la ardua tarea, aún existe un importante número de seres humanos que no logra manipular estas aptitudes, ya que sus vidas muchas veces giran en torno a otros sentidos, limitándolas de los aspectos y patrones generales que posee la sociedad, y su forma de perpetuarlas (la escritura).

Si analizamos las actuales discusiones, que giran en torno hacia el uso de las tecnologías que poseen sus propias estructuras y lenguajes, nos daremos cuenta que los argumentos a la hora de ponerlos sobre la mesa quizás no están muy alejados de los antes ya esgrimidos. Si bien el uso de la tecnología ya es más alcanzable, aún no es de acceso permitido para toda la población, puesto que muchos, priorizan por subsistir (no quedan muchas opciones frente esta cuestión) antes que poder utilizar una herramienta que les puede transmitir mucha más información que mil libros, y a pesar de la apertura del conocimiento, aún este sigue transándose cómo un bien inmaterial conocido cómo “capital cultural”, el que puede abrirnos puertas al momento de ser conformistas y cerrárnoslas al momento de ser críticos con el modelo social actual, y que sin duda estas posturas siguen siendo impuestas y ejercidas por los mismos que mantienen manipuladas las herramientas de control social.

Una de las expectativas intelectuales para el uso de los aprendizajes de los nuevos códigos lingüísticos (tecnológicos y didácticos) es que nos obligan a estar permanentemente actualizándonos para seguir vigentes, de lo contrario se pasa raudamente a estar obsoleto, o fuera de contexto, influyendo a nuestras cabezas a estar insertas en los parámetros establecidos y constantemente repensando en lo que se diseña o crea, se reproduce y/o se utiliza.

Muchas veces se plantea que los avances tecnológicos y las nuevas herramientas que están a mano y que por lo tanto son más accesibles, son desaprovechadas transmitiendo por ellas contenidos alienantes y entretenciones viscerales pero vacias. De esta forma vemos a la TV, al computador y a Internet. La gran reflexión ante esta disyuntiva es que no es problema de la herramienta, sino de lo que el hombre hace con ella; la manipulación enajenadora de la tecnología y de los medios de comunicación masiva, que por un lado nos mantienen al tanto de las situaciones que suceden en general, contadas y manipuladas respondiendo al sesgo editorial, y pendientes de cosas que muchas veces ni siquiera nos interesan.




sábado, 26 de septiembre de 2009

Cien niños esperando un tren



Cien niños esperando un tren

Ficha técnica

Director: Ignacio Aguero
Productor: Ignacio Aguero
Guión:Ignacio Aguero
Fotografía: Jaime Reyes, Jorge Roth
Montaje: Fernando Valenzuela
Elenco: Alicia Vega
Año 1983
100'

Sinopsis
En una población marginal de Santiago, la profesora Alicia Vega realiza un Taller de Cine para niños durante 20 sábados. Los niños, que nunca han ido al cine y escasamente conocen el centro de la ciudad, viven una experiencia inolvidable en el Taller, donde construyen los elementos que llevaron a la invención del cine, como el zootropo, el taumatropo. También aprenden el travelling con un carretón y realizan una película dibujando fotogramas de papel. A través del taller se conoce la realidad de esos niños, que a pesar de su situación de pobreza son capaces de vivir con alegría.

No te des por vencido. Cortometraje

Video Clip "Llegando a mi guarida". Lenguaje audiovisual

Hasta Los Huesos, Cortometraje utilizado en Unidad